En un encuentro lleno de fe, arte y esperanza, compartimos un tiempo especial con mujeres privadas de libertad en la Cárcel de Quito. Más de 60 internas participaron, encontrando un mensaje de amor, perdón y nuevas oportunidades para transformar sus vidas. Fue una jornada emotiva que recordó que siempre es posible volver a empezar.